Tiene como finalidad garantizar la integridad y correcta operación de tuberías, válvulas, empalmes y tramos de conducción instalados bajo el nivel del mar. Mediante el uso de sistemas de video-inspección, sondas, cámaras ROV y buzos técnicos, se realiza una evaluación minuciosa que permite detectar fugas, obstrucciones, deformaciones, sedimentación o desplazamientos en el trazado.
Este tipo de inspección es esencial para instalaciones industriales, plantas de tratamiento de aguas, refinerías y terminales marítimos, donde la continuidad del flujo y la seguridad ambiental son prioritarias. Los datos obtenidos se analizan y registran en informes técnicos con fotografías y mapas de ubicación, que sirven como base para programas de mantenimiento predictivo, rehabilitación o verificación del cumplimiento de normas ambientales y operativas.
